“Paraguaná necesita una sede para atender al diabético”

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Parte del equipo que creó la fundación junto a nueva presidenta

Unos 400 millones de diabéticos se han registrado en el mundo, la diabetes es una condición que va generando complicaciones en los órganos y por no cuidarse es que muchas personas han muerto.

Hace 16 años, nació la Fundación Diabéticos de Falcón a raíz de que el Instituto Venezolano de los  Seguros Sociales estableció que en cada región debían formarse unas unidades por patología para tener mejor control de las enfermedades crónicas.

Paraguaná no escapó de ello, se fundó en el Hospital Doctor Rafael Calles Sierra con el trabajo del doctor Anibal Cocheta y a su vez, el 7 de abril del año 2000 se creó la fundación para trabajar de la mano con la Unidad de Diabetes del hospital.

Durante seis años se brindaron todos los viernes y con la participación de más de 80 personas, charlas educativas y jornadas de despistaje a fin de que tanto los pacientes como sus familiares conocieran la enfermedad y comenzaran a cambiar sus hábitos de vida.

Abilio Jordán, fue su primer presidente, durante muchos años apostó por los pacientes que como él sufren esta condición. El trabajo de la fundación estaba encaminado por lo que los sueños se abrieron para iniciar nuevos proyectos.

Se habló con la directiva del hospital para construir la sede de la fundación dentro del hospital y así los pacientes tuvieran una atención integral, que incluyera especialistas, personas capacitadas para atender e incluso que la educación siempre estuviera presente, pero este sueño dorado solo quedó en conversaciones.

“Se ha comprobado científicamente que el paciente que la conoce está mejor controlado. La diabetes es una enfermedad integral que ataca los órganos, se convirtió en la primera causa de ceguera en el mundo, de las nefropatías diabéticas y demás complicaciones por ello es fundamental conocerla para mantener la calidad de vida”.

Jordán espera ver que la fundación vuele como al principio, como decía Alí Primera: “Todos unidos en una verde periquera de mamón”, pide que en el mañana todas las actividades educativas que se hacían vuelvan a formar parte de esta lucha.

Actualmente la fundación está requiriendo de un equipo que ayude a la nueva directiva para trabajar por las comunidades. Sería un sueño dorado tener una sede donde habría integrado toda la atención para los pacientes antes de convertirse en diabéticos y después de contraer la enfermedad.

“Nosotros necesitamos de un equipo multidisciplinario para la atención como oftalmólogos, nefrólogos, podólogos y cardiologías”. El llamado se extiende a los estudiantes universitario para que desde su ámbito de formación se trabaje en pro de este proyecto a fin de que sea atendido en una sede solo para ellos.

Actualmente la fundación tiene nueva directiva y está encabezada por Marina Espinoza de Briceño, mujer que contrae la enfermedad desde muy joven. Pretende mantener el esquema de la organización de plantar la educación en los paraguaneros para evitar ser víctimas de esta condición.

“Fundiafal fue creada para educar al diabético y a sus familiares ya que hay una gran probabilidad de riesgo si un familiar lo padece”. Comenzarán nuevamente a dictar charlas preventivas así como también brindarán el conocimiento a las personas que ya tienen la enfermedad con el fin de mejorar la calidad de vida.

Estarán para brindar despistajes pero también para llevarlos a las comunidades con el objetivo de que conozcan todas las complicaciones que puede causar sino se detecta a tiempo.

Desde hace dos años la fundación inició un censo que sobrepasa las mil personas en Paraguaná que sufren esta condición. Ha mermado un poco la actividad debido a muchos factores como la crisis económica, sin embargo se está trabajando “Como las hormiguitas, lento pero firme”.

Los objetivos es lograr que existan menos pacientes diabéticos, llegar a concientizar las familias que pasan por esta condición: “Se debe moderar el consumo de refresco, azucares, ya que es una pandemia que en vez de disminuir van creciendo”.

La educación de padres y representantes es primordial para enseñarlos a comer: “Los alimentos tienen sus propios sabores, dejemos que los niños prueben y se familiaricen con ellos, no los privemos de las verduras, frutas, solo porque a nosotros no nos gusta alguna”. En las loncheras se ven muchas maltas y refrescos; antes de darles este tipo de bebidas es mejor consumir agua.

Los medicamentos son muy escasos y cada vez es peor, anteriormente con un carnet se vendía la medicina y hasta recibían una rebaja, pero actualmente hay que peregrinar para poder encontrar aunque sea una de las tantas que receta el médico. Las farmacias de los hospitales están limitadas y para el paciente diabético no hay medicamentos. La insulina no se consigue ni público ni privado.

TESTIMONIO DE ENTREGA

Merys Díaz de Lugo fue enfermera por 27 años en la Unidad de Diabetes del Hospital Doctor Rafael Calles Sierra y tiene 16 años formando parte de la fundación.

Para Díaz la satisfacción de recordar el trabajo que se ha hecho es recordar la unión y la entrega con la que se atendían a los enfermos, el interés que habia en los paraguaneros para conocer la enfermedad y el apoyo que podían brindarse unos a otros sin importar de qué lugar llegaban: “A mí me sorprendió ver mucha gente joven perder sus miembros o incluso la vida por no cuidarse como se debe, eso me tocó el corazón y hace que hoy recuerde con orgullo esos 27 años que entregue de mi vida”.

Hoy la fundación retoma sus actividades para conmemorar el Día Mundial de la Diabetes, habrá despistaje y una charla educativa en la Unidad de Diabetes del Hospital Doctor Rafael Calles Sierra desde las 8:00 am.

IRENE REVILLA

FOTOS: ANDRÉS ARÉVALO