Pacquiao se alzó con otro título mundial en presencia de Mayweather

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Mayweather Jr. a la pregunta de que le había parecido la pelea de Pacquiao respondió con un "no estuvo mal"

El púgil filipino Manny Pacquiao, que se proclamó nuevo campeón del peso welter, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB) al vencer por decisión unánime al méxico estadounidense Jessie Vargas, dijo al concluir la pelea, que había invitado a Floyd Mayweather Jr. a que la presenciase.

“Lo invité para que viniese a ver la pelea y estoy contento que aceptó”, comentó Pacquiao, que no quiso decir cual será su próximo rival, aunque tiene previsto boxear de nuevo en enero. “Mientras que los aficionados quieran verme estaré sobre el cuadrilátero”.

Pacquiao, de 37 años, recibió la aprobación por parte de Mayweather Jr., interesado en ver el triunfo del púgil filipino, si ambos quieren seguir con la estrategia de la pelea revancha.

Mayweather Jr. a la pregunta de que le había parecido la pelea de Pacquiao respondió con un “no estuvo mal”.

El excampeón invicto estadounidense, que se encuentra retirado, aceptó la invitación y acudió a ver la pelea que se disputó a 12 asaltos, en el “Thomas & Mack Center” de la Universidad de Nevada Las Vegas, ante 16.132 espectadores.

Pacquiao dio una exhibición con dominio en todos los aspectos de la pelea y los tres jueces que la trabajaron, encabezados por Dave Moretti, Glenn Feldman y Glenn Trowbridge, dieron unas cartulinas con las puntuaciones de 114-113, 118-109 y 118-109, favorables al púgil filipino.

“En cada uno de los asaltos mi objetivo no fue otro que dejarlo nocáut, pero estoy feliz por la manera como he boxeado durante toda la pelea”, declaró Pacquiao, de 37 años, al concluir el combate.

El púgil y también senador filipino reiteró que seguirá en el boxeo mientras los aficionados quieran verlo y demuestre que puede dar el mejor espectáculo.

“Ahora regreso a Filipinas para seguir con mi trabajo de senador, pero para el siguiente combate hablaré con Bob Arum de los planes que tenga”, comentó el nuevo campeón del peso welter de la OMB.

En su línea de discreción no quiso hacer ninguna valoración o dar pista de que cual podría ser el próximo rival tras mencionarle posibles nombres como los de Terrence Crawford o Mayweather Jr., los púgiles con más nombre que podrían presentar una gran cartelera en el duelo con Pacquiao.

“Lo único que me interesa es que la gente quiera verme en los cuadriláteros y luego, como siempre lo he hecho, no selecciono a mis rivales o elijo algo en concreto”, valoró Pacquiao, que dejó su marca en 59-6-2, con 38 fueras de combate.

Sin embargo, la gran atracción de la recta final de la velada fue ver sentado al lado del cuadrilátero a Mayweather Jr., acompañado por su hija.

Su presencia generó de inmediato un gran entusiasmo y más al verlo en la velada de Pacquiao, y sin que su compañía Mayweather Promotions estuviese involucrada en la misma.

Este acercamiento significa, que la revancha entre Pacquiao, que siempre dijo que la quería después de haber perdido el combate multimillonario del 2015, y Mayweather Jr., está cada vez más cercana, sin importar que el púgil estadounidense se encuentre retirado.

La pelea entre Mayweather Jr. y Pacquiao dejó unos ingresos de más de 630 millones de dólares, la mayor recaudación en la historia del boxeo.

Cuando se le preguntó a Mayweather Jr. cual era el motivo de su presencia en la velada, el excampeón del mundo invicto estadounidense comentó que había traído a su hija para que viese la pelea.

El preparador de Pacquiao, el legendario Freddie Roach, dijo que todos los que llegaron a ver la pelea vieron la mejor versión del campeón filipino.

“Ha trabajado muy duro conmigo en el gimnasio y también para cumplir con su labor de senador en Filipinas”, destaco Roach. “Ha tenido un calendario asesino, pero solamente Manny (Pacquiao) podía cumplirlo”.

Vargas, de 27 años, que dejó su marca en 27-2, con 10 nocáuts, reconoció que Pacquiao había sido superior y demostró su gran clase.

“Enfrentarte a Manny Pacquiao es como jugar una partida de ajedrez de forma rápida”, destacó Vargas. “Tienes que estar atento todo el tiempo porque te llegan golpes permanentemente. Posee una gran rapidez y precisión”.

Vargas sintió los efectos de esa rapidez y precisión de golpes en el segundo asalto cuando lo sentó en la lona aunque se recuperó antes que el árbitro de la pelea Kenny Bayless acabase la cuenta de protección.

“Me sorprendió al comienzo y me di cuenta del tipo de boxeador que tenía enfrente”, destacó Vargas. “Pelear contra Pacquiao me ayuda a elevar mi nivel y me hace mejor”.

Por su parte, el preparador de Vargas, Dewey Cooper, reconoció que había sido una pelea muy dura para su pupilo y había que darle todo el crédito a Pacquiao por la manera como ganó.

“Pacquiao hizo una gran pelea, en su línea de las mejores”, destacó Cooper. “Es un gran campeón y nos vamos con la cabeza en alto”.

Agencia