Estudiantes universitarios temen por futuro incierto

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En las universidades se siente el espíritu joven en todo momento

Ante la crisis económica que vive el país, los estudiantes universitarios cuentan el recorrido que han tenido que hacer para llegar al final de sus carreras y como se mantienen en las casas de estudios.

Unos sueñan con irse del país una vez graduados, mientras que otros esperan que la situación mejore para poder ejercer las carreras que con tanto sacrificio han sacado adelante.

Para Enrique García estudiante del décimo semestre de Ingeniería Mecánica, el trayecto por la universidad Francisco de Miranda fue satisfactorio, cree en los profesores que formaron parte de su enseñanza, así como lo aprendido durante todo este periodo.

Es nativo de Coro, le tocó mudarse de su jurisdicción para estudiar la carrera que le gustaba en una universidad modelo del país. Aunque no tuvo la necesidad de trabajar, porque sus padres corrieron con todos los gastos, no ha sido fácil esta travesía.

“Es una lucha con bastantes sacrificios, pero nuestros padres quieren que estudiemos, que nos formemos”. El almuerzo muchas veces lo obtenía en el comedor, mientras que el desayuno y la cena debían ser costeados por sus familiares aparte de la residencia.

Tiene previsto culminar su carrera y los planes se alejan de la tierra que lo vio nacer, asegura que es muy complicado conseguir una oferta de trabajo en Venezuela que lo ayude a desarrollar los conocimientos aprendidos en la casa de estudios. “Mis colegas están buscando irse de una vez a ver qué pasa en el extranjero”.

Sandro Hernández, también cursa decimo semestre de Ingeniería Mecánica,  es nativo de Cumarebo, estuvo residenciado en Punto Fijo desde que inició la carrera, sus padres cubrían todos los gastos. “Fue muy difícil mantenerme económicamente por lo que tuve que empezar a trabajar en McDonald’s para poder culminar mis estudios”.

Con el pago del trabajo a medio tiempo cubría los gastos de residencia, transporte y algunas comidas. Sus familiares le envían alimentos a fin de ayudar con la carga.

Ambos piden en la celebración del día del estudiante universitario, que se mejoren las condiciones de la universidad, como el servicio del comedor que se fue deteriorando hasta quedar en lo que representa ahora. “Un desayuno es una tortica, una arepa asada con un poquito de queso”.

También necesitan mejorar los baños, la biblioteca, los salones e incluso reproducción, esta última no está en funcionamiento y representa un gran apoyo para los estudiantes donde pueden obtener sus guías y copias de libros en bajos costos.

Luis Cortesía, estudiante del cuarto semestre de Contaduría Pública, cuenta que estudiar es la Universidad del Zulia es variable; las rutas y el comedor a veces funcionan y otras no. Esto hace que el estudiante tenga que resolver su transporte y comida además de los gastos que representa estudiar.

“Los profesores de esta casa de estudios dan lo mejor para que recibamos las clases bajo las condiciones que sea, eso es admirable”. Asegura que la lucha cada vez en mayor en busca de una respuesta por parte de las autoridades ante la situación de estas condiciones universitarias.

Están “cansados” de pasar cartas para reunirse con las autoridades. “El mejor regalo que pueden darnos en el día del estudiante universitario es el cambio de autoridades”. Para Cortesía los cambios siempre son positivos y más cuando desde hace muchos años no se renuevan los poderes en LUZ. “Debe ser algo más fresco, con buenas gestiones que mejoren el trabajo”.

Hasta ahora no le ha tocado trabajar ya que sus padres han podido costear sus estudios, pero conoce de muchos casos que han abandonado, como otros que solo avanzan al paso que pueden, mientras trabajan en una tienda para poder comer.

Es uno de los pocos estudiantes que no ha pensado en irse del país en busca de una mejoría, debido a que cree que pronto la situación económica mejorará y con ello las posibilidades para los jóvenes.

Melina Chacón, estudiante del quinto semestre de Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela, nativa de San Cristóbal y habitante de Punto Fijo, es una joven que explicó haberse enamorado de la carrera una vez que la comenzó a estudiar. “Quería estudiar medicina, pero mis padres me encaminaron a cambiar de idea”.

Hasta ahora ha alcanzado el título de Técnico Superior en Producción de Medios, lo que le ha sido muy útil para trabajar becada en la casa de estudios junto al equipo de prensa. “Mis días son bastantes atareados, salgo muy temprano de mi casa para cumplir con la universidad”.

En lo monetario, Chacón cuenta con el apoyo de sus padres, sin embargo el cobro de la beca le ha servido para cubrir gastos universitarios. En cuanto a las comidas, sus padres cumplen con el desayuno y la cena; mientras que el almuerzo lo cubre el comedor universitario.

“Espero graduarme y comenzar una nueva carrera, ya que me gusta mucho estudiar. De seguro tendré el acompañamiento de mis padres. Estoy abierta a las decisiones de Dios, he salido a buscar empleo y no he conseguido, pero creo que cuando culmine la carrera Dios abrirá las puertas para lograr mis objetivos”.

 

IRENE REVILLA

FOTOS: TOMÁS MARTÍNEZ/ ANDRÉS ARÉVALO