Djokovic y Murray: la final soñada por el número uno

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Se trata de un hecho sin precedentes que realza el perfil de este torneo

Andy Murray y Novak Djokovic han llevado su batalla por el número 1 del tenis mundial hasta el último partido de la temporada, la final del Masters de Londres el domingo.

Se trata de un hecho sin precedentes que realza el perfil de este torneo, considerado el quinto más importante, pero falto de la solera de los cuatro Grand Slam.

“En la final hay grandes cosas en juego, es un honor jugar este partido histórico, jugarse el número uno mundial en el último encuentro del año”, dijo Djokovic sobre el encuentro, que se disputará en el pabellón O2, en el este de la capital británica.

El ganador dormirá en el trono hasta la próxima temporada, que empieza a principios de enero con las citas de Doha y Brisbane, pero además se llevará 2,4 millones de dólares, más del doble de lo normal, porque ambos llegan invictos.

Murray es el primero del ránking de la ATP -Asociación de Tenistas Profesionales, el organismo rector de la competición masculina- desde hace apenas una semana, como recompensa a una temporada espléndida.

Además de su segundo Wimbledon, conquistó una medalla de oro olímpico consecutivo, en los Juegos de Río, y los últimos cuatro torneos antes del Másters, que cierra la temporada reuniendo a los ocho mejores. Djokovic, por su parte, aspira a acabar el año como número uno por tercer año consecutivo.

Ambos tienen 29 años y una temporada agotadora a sus espaldas, pero al escocés se le ve más cansado y tiene un peor historial en este torneo, en el que disputa por primera vez la final.

Djokovic, en cambio, aspira a igualar el récord de seis coronas del suizo Roger Federer, tras las logradas en 2008, 2012, 2013, 2014 y 2015. De perder, Murray podría encontrar consuelo en Rafael Nadal, porque el español tampoco ha ganado nunca la Copa de Maestros y fue número uno en tres ocasiones.

Para la familia Murray, existe la posibilidad de que dos de sus miembros acaben el año en la cumbre, Jamie en dobles -ya lo tiene asegurado- y Andy en individuales. “Pase lo que pase este fin de semana, podemos mirar al año que dejamos atrás y estar muy orgullosos de lo que hemos hecho como familia”, dijo Andy Murray.

Duro para uno, plácido para otro

En las semifinales de este sábado, Murray, venció al canadiense Milos Raonic (4º cabeza de serie), en un partido loco y larguísimo (3H38), por 5-7, 7-6 (7/5) y 7-6 (11/9).

Fue el partido más largo de la historia de este torneo desde que se disputa a tres mangas, batiendo el récord que el propio Murray había establecido esta semana ante Kei Nishikori, lo que da una idea de las horas que se ha pasado en la cancha.

El escocés estuvo al borde del precipicio al desaprovechar, en el juego de desempate final, tres bolas de partido y permitir que Raonic contará con una, pero finalmente aprovechó la cuarta. “Estoy agotado” -dijo al final el escocés-, “no esperaba que fuera un partido tan largo ante un sacador como Milos”, el canadiense de 25 años, que era cuarto cabeza de serie.

“Es uno de los partidos más duros que he jugado en cancha cubierta”, añadió, prometiendo dar lo que le queda para alzarse con el último torneo del año, ante su público.

Se anticipaba un partido igualado. Murray es un jugador de más recursos que Raonic, pero el servicio potente y preciso del canadiense, el mejor del circuito, hace que tenga prácticamente asegurado llegar al juego de desempate en casi cada manga.

En cambio, el partido de Djokovic ante Nishikori (5º cabeza de serie) tuvo poca historia y se resolvió con un 6-1, 6-1 en 1 hora y 6 minutos. En su recorrido en Londres, Djokovic batió al austríaco Dominic Thiem, a Raonic, al francés Gael Monfils y a Nishikori Por su parte, Murray se impuso Nishikori, Marin Cilic y a Stan Wawrinka.

El Nacional