Cuba anuncia los actos para despedir a Fidel

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El gobierno de Cuba decretó nueve días de luto nacional por la muerte de Fidel Castro, que terminarán con el entierro de sus restos mortales el próximo 4 de diciembre.

Las actividades y eventos públicos quedaron cancelados y la bandera cubana ondeará a media asta. El Consejo de Estado explicó que la televisora y la radio estatal “mantendrán una programación informativa, patriótica e histórica”.

Los restos de Fidel Castro descansarán en la ciudad de Santiago, en el este del país, un lugar importante en su juventud y para la revolución cubana, anunció el gobierno.

Medios estatales dijeron que los cubanos de todo el país están invitados a rendir homenaje a Castro el lunes y martes firmando un “juramento solemne de cumplimiento con el concepto de la revolución”.

Entonces se celebrará un acto en la Plaza de la Revolución de La Habana, desde donde Fidel solía dirigirse a las masas.

Sus cenizas emprenderán el miércoles un viaje por el país, desde La Habana a Santiago, deshaciendo la ruta que siguió tras el triunfo de la revolución en 1959.

Será enterrado en una ceremonia en el cementerio de Santiago el 4 de diciembre. Castro creció cerca de la ciudad y allí asistió a la escuela en su juventud.

Mientras sus enemigos celebran, aliados de Fidel Castro en Latinoamérica lloran su muerte.

El gobierno izquierdista de El Salvador expresó su “eterna gratitud” a Castro y al pueblo cubano por su ayuda “en los momentos más difíciles”. El mensaje se referiría, al parecer, al respaldo de Cuba a las guerrillas que se enfrentaron al gobierno, controlado por militares y respaldado por Estados Unidos, en la década de 1980.

Castro es un “ejemplo que vivirá para siempre en nuestra lucha y florecerá en las nobles ideas de las nuevas generaciones”, señaló el gobierno en un comunicado emitido en la madrugada del sábado.

La televisora estatal cubana emite una programación especial para recordar la vida del fallecido expresidente Fidel Castro.

El programa incluye imágenes antiguas de discursos de Castro sobre la lucha revolucionaria.

Castro abandonó la presidencia del país de forma provisional en 2006 por una grave enfermedad y dejó el cargo definitivamente dos años después.

Su puesto lo ocupa ahora su hermano pequeño, Raúl, que anunció el deceso de Fidel en la televisora estatal el viernes por la noche.

Media hora después de que el gobierno de Cuba anunciara el deceso de Fidel Castro, la Pequeña Habana de Miami se llenó de vida y celebraciones.

Miles de personas hicieron sonar cacerolas, ondearon banderas cubanas y gritaron de júbilo en la Calle Ocho, el corazón de la comunidad cubana exiliada en Florida. Las bocinas y la salsa que salían de las radios de los autos resonaban contra las paredes de estuco de los edificios, y fuegos artificiales iluminaron el cielo en una noche húmeda.

La policía bloqueó las calles que conducen al Café Versailles, el centro cubano-estadounidense por excelencia donde el fuerte café de la isla es tan habitual como las duras palabras contra Fidel Castro.

Castro ha proyectado su sombra sobre Miami durante décadas y, en muchos sentidos, su política y su control del poder han dado forma a la ciudad y a sus habitantes, muchos de los cuales huyeron de su gobierno socialista.

El noticiero de la noche en la televisora estatal cubana comenzó como de costumbre hasta que algo cambió de repente.

El presidente del país, Raúl Casto, comparecía sentado tras una mesa y vestido con uniforme militar para dar una triste noticia: su hermano, Fidel Castro, había muerto, casi 58 años después de conducir a un ejército rebelde a una victoria que derivó en uno de los estados socialistas más duraderos del mundo.

Los restos de Fidel Castro serán cremados el sábado y más tarde se anunciarán actos en su memoria, explicó Raúl Castro.

Cerró su mensaje con el lema que su hermano mayor repitió durante décadas: “¡Hasta la victoria, siempre!”

La noticia de la muerte de Fidel Castro el viernes por la noche tomó a muchos por sorpresa en las calles de La Habana.

Mariela Alonso, una médico de 45 años, señaló que el líder cubano era “el guía de nuestro pueblo”.

“Como él no habrá otro. Vamos a sentir su ausencia física”, manifestó.

El mecánico Celestino Acosta estaba sentado en un porche en el barrio de Vedado, en el centro de la capital cubana.

Dijo que la noticia “es un golpe doloroso para todos”.

En la Vieja Habana, los vecinos se reunieron en torno a sus transistores para escuchar como las emisoras estatales emitían himnos revolucionarios y recitaban los hitos más destacados de la vida de Fidel.

Tras el anuncio de Raúl Castro, la televisora estatal mantuvo su programación habitual durante más de una hora, con la repetición de programas internacionales, para pasar luego a la emisión de documentales sobre la vida de Fidel Castro.

AP